REFUGIADOS. Poema “Hogar” de Warsan Shire Nadie abandona su hogar, a menos que su hogar sea la boca de un tiburón. Solo corres hacia la frontera cuando ves que toda la ciudad también lo hace. Tus vecinos corriendo más deprisa que tú. Con aliento de sangre en sus gargantas. El niño con el que fuiste a la escuela, que te besó hasta el vértigo detrás de la fábrica, sostiene un arma más grande que su cuerpo. Solo abandonas tu hogar Cuando tu hogar no te permite quedarte. Nadie deja su hogar A menos que su hogar le persiga, Fuego bajo los pies, Sangre hirviendo en el vientre. Jamás pensaste en hacer algo así, Hasta que sentiste el hierro ardiente Amenazar tu cuello. Pero incluso entonces cargaste con el himno bajo tu aliento, Rompiste tu pasaporte en los lavabos del aeropuerto, Sollozando mientras cada pedazo de papel te hacía ver Que jamás volverías. Tienes que entender que nadie sube a sus hijos a una patera, A menos que ...
¡¡ Que se cumplan todos los Derechos Humanos!!