Ir al contenido principal

Jornadas sobre el Botellón. Defensor del Pueblo Andaluz.

Jornadas sobre el Botellón. Defensor del Pueblo Andaluz.

La Ley Antibotellón, seis años después: la evolución del ocio juvenil en Andalucía


Determinadas prácticas de ocio juvenil, y en particular la conocida popularmente como botellón, han venido siendo fuente constante de conflictos y disputas entre la ciudadanía al incidir negativamente en el derecho de muchas personas al descanso o a la intimidad de su propio hogar. Por ello, y como respuesta a este problema, se aprobó hace ya seis años la Ley 7/2006, de 24 de octubre, conocida como Ley Antibotellón.

Pues bien, para analizar como ha incidido dicha norma en el ocio juvenil en Andalucía, el Defensor del Pueblo Andaluz, también Defensor del Menor de Andalucía, ha considerado oportuno realizar una investigación que ha incluido a todos los municipios andaluces de más de 50.000 habitantes y que ha permitido conocer cómo se ha aplicado la Ley 7/2006 en estas localidades y como ha incidido dicha norma en los problemas de convivencia ciudadana que generaba el botellón. El resultado de dicha investigación es un Informe Especial que se ha presentado recientemente al Parlamento de Andalucía.
  1. ¿Qué opción es preferible: la prohibición absoluta del consumo de alcohol en las calles o la creación de “botellódromos”, donde se pueda consumir sin molestar?
  2. ¿Cómo debe ser un botellódromo: un lugar confortable y bien equipado o un espacio aislado y poco atractivo?
  3. ¿Debe permitirse la presencia de menores en los “botellódromos”?
  4. ¿Debe existir una oferta de ocio alternativo al botellón para los jóvenes?

    Enlace a la Página de  las Jornadas sobre el Botellón organizado por el Defensor del Pueblo.



    Comentarios

    Entradas populares de este blog

    Frases sobre la Democracia.

    Frases  sobre la Democracia.  Si no desarrollas una cultura democrática constante y viva, capaz de implicar a los candidatos, ellos no van a hacer las cosas por las que los votaste. Apretar un botón y luego marcharse a casita no va a cambiar las cosas   Noam Chomsky     La democracia no es una meta que se pueda alcanzar para dedicarse después a otros objetivos; es una condición que sólo se puede mantener si todo ciudadano la defiende   Rigoberta Menchú   En democracia el ciudadano debe elegir, que yo sepa las multinacionales no se presentan a las elecciones y tienen el poder efectivo, real. Es una comedia de engaños ¿Cuántas veces aún será necesario decir que el Fondo Monetario Internacional no es democrático? ¿Que sus dirigentes no son elegidos democráticamente? Y si una institución financiera de la que depende la vida de más de la mitad de la humanidad, sino de toda ella, no es democrática, ¿Cómo no concluir que la democra

    Los pájaros prohibidos. Eduardo Galeano. Cuentos sobre la Libertad.

      Los pájaros prohibidos  Eduardo Galeano 1976, Cárcel de Libertad: Pájaros prohibidos. Los presos políticos uruguayos no pueden hablar sin permiso, silbar, sonreír, cantar, caminar rápido ni saludar a otro preso. Tampoco pueden dibujar ni recibir dibujos de mujeres embarazadas, parejas, mariposas, estrellas ni pájaros. Didaskó Pérez, maestro de escuela, torturado y preso por tener ideas ideológicas, recibe un domingo la visita de su hija Milay, de cinco años.  La hija le trae un dibujo de pájaros. Los censores se lo rompen a la entrada de la cárcel. Al domingo siguiente, Milay le trae un dibujo de árboles. Los árboles no están prohibidos, y el dibujo pasa. Didaskó le elogia la obra y le pregunta por los circulitos de colores que aparecen en las copas de los árboles, muchos pequeños círculos entre las ramas: -"¿Son naranjas? ¿Qué frutas son?" La niña lo hace callar: -"Ssshhhh".Y en secreto le explica: -"Bobo.

    El perro y su sombra. Fábula de Esopo.

    El perro y su sombra. Fábulas de Esopo Un día un perro se dirigía hacia su casa sujetando fuertemente con los dientes un gran trozo de carne. Como que tenía que atravesar un arroyo que fluía rápidamente, pasó por encima de un tronco de árbol que hacía de puente. Cuando era a mitad del tronco, miró el agua y vio otro perro que llevaba otro trozo de carne —Mmmm, me gustaría comerme también este trozo -dijo el perro en voz baja. Sin pensárselo ni un momento, abrió la boca y atacó su rival. Pero la codicia del pobre perro no se vio recompensada: lo que había visto era él mismo reflejado al agua, y la corriente del arroyo había arrastrado la carne que él había dejado caer.. —Hace tan solo unos minutos tenía carne suficiente para más de un día, y ahora no tengo nada -se dijo el perro, y se fue en busca de comida, de nuevo.